Proyectos en PortugaleteLa economía mundial atraviesa una crisis sin precedentes en la historia reciente. Una crisis que comenzó a mediados de 2007 como consecuencia de las llamadas hipotecas subprime en EE.UU., pero que se deterioró de forma profunda y acelerada a partir de septiembre de 2008 cuando fue necesaria la acción concertada de las principales economías desarrolladas para evitar el colapso del sistema financiero mundial. La inestabilidad resultante en el sistema financiero está teniendo un impacto profundo y negativo sobre la economía real, al limitar a empresas y hogares el acceso al crédito para desarrollar su actividad económica habitual.
La economía española ha sido especialmente sensible a este desfavorable contexto internacional. Se trata de la segunda economía más abierta entre las europeas, sólo por detrás de Alemania, y ha realizado un intenso proceso inversor en los últimos años que ha provocado un elevado déficit exterior, con la consiguiente necesidad de financiación exterior. Esta situación se ve agravada por el ajuste profundo que vive el sector inmobiliario.
Como resultado de su dependencia exterior, la economía española, y en especial el mercado laboral, se ha deteriorado de forma muy importante a lo largo de 2008. El número de desempleados ha crecido en cerca de un millón de trabajadores y la tasa de paro supera el 13% de la población activa. La recuperación del empleo es, por tanto, nuestro principal objetivo para 2009: el del Gobierno y el de toda la sociedad.